La privilegiada ubicación geográfica
del municipio rodeado de montañas, que en ocasiones sobrepasan los
2.000 metros de altitud, hace que la localidad goce de un ambiente
fresco y saludable, participando tanto de las características
climáticas mediterráneas como de las de alta montaña que le son
propias. Sus veranos son frescos y suaves y sus gentes conservan aún
la sana costumbre de tomar el fresco en las puertas de sus casas.
Son frecuentes las nevadas en alturas superiores a los 800 metros,
perdurando gran parte del año.  |